Javier Coves, paisajista, sobre la mejor planta para la terraza: "No necesita flores enormes ni colores estridentes para llamar la atención"

Revista Interiores
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Cuando los días comienzan a alargarse y podemos disfrutar de más horas de sol, inevitablemente la atención decorativa se desplaza al exterior. Las terrazas pasan a ser el centro de la vida en casa, estancias al aire libre pensadas para rebajar las revoluciones del día a día. Lejos de las composiciones rígidas de otras épocas, la corriente actual en diseño y lifestyle prioriza una naturaleza libre, relajada y muy sensorial. La vegetación ya no cubre una esquina vacía; ahora aporta texturas, aromas y un movimiento orgánico que elevar la experiencia exterior.

Conseguir este equilibrio estético sin sufrir los imprevistos habituales de la jardinería requiere la mirada de un profesional. Por eso, hablamos con el paisajista Javier Coves, quien nos desvela la especie ideal para transformar cualquier terraza esta temporada.

Claves de experto para lograr una terraza de revista con plantas

Javier Coves entiende el paisajismo desde una perspectiva sostenible. Formado en la British Academy of Garden Design de Londres, este diseñador afincado en Valencia cambió el marketing internacional por el diseño botánico, una filosofía que ensaya en su jardín experimental de 4.000 metros cuadrados. Al plantearle qué especie elegiría para una terraza si tuviera que recomendar una sola, su elección es clara: el Helichrysum italicum, comúnmente conocido como falso curry.

“Tiene algo que pocas plantas consiguen: presencia sin necesidad de exagerar”, destaca. Y es que, para el experto, esta variedad rompe moldes porque “no necesita flores enormes ni colores estridentes para llamar la atención. Funciona por textura, por movimiento, por luz y, sobre todo, por aroma”.

Luz, textura y un aroma que se anticipa al paisaje

El impacto visual de esta especie se basa en su elegancia discreta. “Visualmente lo que más destaca es ese tono gris plateado casi blanquecino que tiene el follaje. Con el sol parece que la planta brille y cuando se mueve con el viento crea esa sensación mediterránea muy natural, muy relajada, que ahora mismo buscamos tanto en diseño exterior”, explica.

Sin embargo, su verdadero magnetismo va más allá de la vista. Javier Coves señala que posee una fragancia que transforma la atmósfera: “Huele increíble. Literalmente puedes pasar cerca y notarla en el jardín antes de verla”, una cualidad ideal para añadir esa capa sensorial a las zonas de descanso.

Resistencia extrema: la pauta de mantenimiento para principiantes

Esta variedad destaca por su capacidad para prosperar en condiciones duras de sol directo, viento, calor y sequía. “Por eso precisamente funciona tan bien para gente que no quiere vivir pendiente de las plantas. Es muy apta para principiantes siempre que entendamos una cosa importante: el exceso de agua la mata mucho antes que la falta”, advierte. Su mantenimiento se reduce a una pauta: “menos riego y más poda ligera”.

Javier Coves recuerda que “la mayoría de gente la riega demasiado. El Helichrysum quiere aire, drenaje y pasar algo de sed”. Unos pequeños recortes tras la floración bastan para compactarla y mantener “esa forma limpia y densa que hace que parezca una planta de revista todo el año”. Funciona “porque no intenta verse perfecta. Y quizá por eso precisamente se siente tan auténtica”, concluye.

(Valores)

Menos mantenimiento, menos agua y más criterio.

Un jardín mediterráneo bien diseñado puede convertirse en una fuente constante de bienestar, belleza y conexión con la naturaleza.
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